25 nov 2014

Peña, incapaz de erradicar complicidad entre Estado y crimen

Le Monde

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PROCESO.COM.MX – El diario francés Le Monde, uno de los más influyentes del mundo, se sumó a las críticas de la prensa internacional por la desaparición de los 43 normalistas de Ayotzinapa, las manifestaciones multitudinarias por dicho caso y el escándalo de la “Casa Blanca”.
Este fin de semana dicho medio publicó tres artículos sobre la crisis en México que ha puesto en entredicho al gobierno de Enrique Peña Nieto.
En una nota de portada con la cabeza “Revuelta de los mexicanos contra el Estado-mafia”, Le Monde destacó una imagen de la manifestación realizada en el Zócalo el pasado 20 de noviembre en la cual miles de personas exigieron la renuncia de Peña Nieto.
En otro artículo, titulado “Polémica por la suntuosa ‘Casa Blanca’ de la esposa del presidente mexicano”, el diario aborda el tema de la mansión de Sierra Gorda #150 y califica el video publicado en YouTube por la primera dama Angélica Rivera como un intento de cortar las sospechas sobre un posible conflicto de interés.
En su editorial titulado “Las horas sombrías de México”, el diario critica duramente al gobierno mexicano al considerar que Peña vive la más grave crisis política de su mandato:
“Dos años después del comienzo de su mandato, el primero de diciembre del 2012, el presidente Enrique Peña Nieto se confronta a una crisis severa. Su elección estuvo marcada por el regreso al poder del Partido Revolucionario Institucional (PRI), el antiguo partido hegemónico que gobernó al país sin alternancia durante 71 años hasta el 2000. Apenas llegando al poder Peña Nieto había firmado un pacto con los tres principales partidos políticos un ‘Pacto por México’ que permitió el voto de 11 reformas estructurales de gran envergadura –de la fiscal, a la educativa , pasando por la energética–, que habían permanecido mucho tiempo congeladas en el Congreso”.
Le Monde destaca que la imagen de jefe de Estado “dinámico” y “eficaz” se ensució desde hace ocho semanas por la desaparición de los 43 normalistas secuestrados por policías corruptos de Iguala, Guerrero, uno de los estados más pobres del país.
El periódico critica la tardía reacción, 10 días después de los hechos, que molestó a los mexicanos y a la comunidad internacional.
“Su incapacidad para erradicar la complicidad entre el Estado y el crimen organizado, fue puesta en evidencia. Impunidad y corrupción. Fue la gota que derramó el vaso para los mexicanos, víctimas desde hace años de la impunidad de los criminales y la corrupción política”.
Le Monde señala que lo sucedido en Iguala está lejos de ser una excepción y agrega que la represión sanguinaria de los policías de Iguala contra futuros profesores hace recordar las horas oscuras de la guerra sucia en los años 1960 y 1970.
“Este suceso revela también el fracaso de la estrategia de seguridad de Peña Nieto, enfocada en la investigación y prevención de delitos, en contraste con aquella de su predecesor, Felipe Calderón (2006-2012)”.
Para mejorar su imagen, continúa el editorial, Peña reiteraba desde hace semanas su voluntad de reforzar el Estado de derecho luchando más eficazmente contra la corrupción política.
Y remata:
“El 9 de noviembre las revelaciones sobre la compra de la casa de su esposa han desacreditado estas promesas, desestabilizando aún más a su gobierno. Esta suntuosa mansión fue construida por el grupo HIGA, que obtuvo jugosos contratos públicos en el estado de México en la época que Peña Nieto fue gobernador (2005-2011). Las sospechas de conflicto de interés o retrocomisiones en especie, manchan la imagen de quien aseguraba encarnar un ‘nuevo PRI’, en contraste con el clientelismo y la corrupción con el antiguo partido hegemónico”.
Para Le Monde, la preocupación del mandatario por evitar un escándalo devastador lo empujó a la súbita cancelación por parte del gobierno, el 6 de noviembre, de un contrato de 3 mil millones de dólares para la construcción de un tren a gran velocidad, otorgado hacía sólo tres días a un consorcio del cual HIGA forma parte.
“Esta doble crisis amenaza con ser un lastre durante los siguientes cuatro años del mandato de Peña Nieto y podría aun poner en duda el impacto anunciado de las reformas en la economía”.