19 ago 2014

NO ERA TAN SIMPLE NI TAN LINEAL

Derechos Humanos
14.08.2014

Estados Unidos pretendería enviar presos de Guantánamo a América del Sur a cambio de ventajas económicas

Marcela Belchior
Adital

La organización estadounidense de derechos humanos Open Society Justice Initiative (OSJI), con sede en Nueva York y actuación en varios países, denuncia que la Agencia Central de Inteligencia (CIA) de Estados Unidos quiere que Brasil, Colombia y Uruguay reciban prisioneros del Centro de Detención de Bahía de Guantánamo, en Cuba. El acuerdo sería enviar los presos a los tres países a cambio de ventajas económicas, secretamente.

Según la OSJI, la CIA ya habría instalado prisiones secretas en por lo menos 54 países que cooperaron con secuestros, detenciones, torturas y ejecuciones de autoría de la Agencia, después de los ataques del 11 de septiembre de 2001. Ahora, el Presidente de Estados Unidos, Barack Obama, pretendería contar con el apoyo sudamericano para recibir a personas detenidas, que son presumiblemente inocentes, pero que desde hace por lo menos 12 años están sometidas a tratamientos crueles, degradantes e inhumanos.

La intención es que esos presos lleguen a los países como hombres libres y en pleno ejercicio de sus derechos humanos, en calidad de refugiados o asilados políticos. Aún así, la organización señala que la CIA planearía instalar otras prisiones clandestinas en los tres países. "Simplemente les convertiría en cómplices de las actividades ilegales e inhumanas de la CIA”, observa la OSJI en el informe.

La organización destaca que la CIA ha cometido en América Latina diversos delitos de lesa humanidad, como genocidios, desapariciones forzadas de personas y secuestros. Agentes de Estados Unidos fueron y permanecen siendo torturadores oficiales y extraoficiales, perseguidores y colaboradores de fuerzas armadas y policiales, que se caracterizaron por la crueldad en la ejecución de graves delitos. "Además, han sido cómplices y beneficiarios de las corrupciones de gobiernos dictatoriales y han sido ejecutores de políticas narcotraficantes porque la CIA ha sido y es un poderoso e intocable cartel del narcotráfico internacional”, acusa la organización.

La OSJI afirma que la responsabilidad de las violaciones de los derechos humanos de los detenidos en Guantánamo no se restringe al Gobierno de Estados Unidos. Las operaciones de detenciones secretas y acciones extraordinarias, elaboradas para realizarse fuera del territorio estadounidense, no podrían ser ejecutadas sin la participación activa de gobiernos extranjeros.

De acuerdo con la organización, la lista de esos Estados incluiría a Pakistán, Afganistán, Egipto y Jordania, donde existieron cárceles secretas, en las que fueron practicadas torturas a lo largo de varios años. Países como Irlanda, Islandia y Chipre son acusados de haber concedido ayuda oculta a la CIA, al permitir el uso de su espacio aéreo y sus aeropuertos en operaciones de la Agencia.

La Open Society también relata que Canadá no sólo habría permitido el uso de su espacio aéreo, sino también proporcionado información sobre ciudadanos canadienses. Muchos de los países de la lista son europeos. Alemania, España, Portugal y Austria están entre ellos, mientras que Francia, Países Bajos, Rusia y Hungría no aparecen. Polonia, Lituania y Rumania también habrían colaborado, albergando prisiones secretas en su territorio. También Georgia es acusada de haber participado en una operación estadounidense.

La pretensión es desactivar la prisión

Desde que fue creado, en 2002, el Centro de Detención de Bahía de Guantánamo, prisión militar estadounidense situada en Cuba, ya recibió más de 800 personas, presas bajo alegación por parte de Estados Unidos de terrorismo. Los detenidos, sin embargo, nunca fueron acusados formalmente ante la Justicia del país. Desactivar el campo de detención ha sido uno de los principales proyectos defendidos por Obama. En abril de este año, la aceptación del Gobierno de Uruguay para recibir cinco presos en calidad de refugiados generó controversia entre la población uruguaya.

Con informaciones del Centro de Estudios Políticos para las Relaciones Internacionales y el Desarrollo (Ceprid).

Traducción: Daniel Barrantes - barrantes.daniel@gmail.com