27 sept 2015

ESPAÑA
Los independentistas controlarán el Parlamento catalán


Con el 97 por ciento de los votos escrutados, los partidos que respaldan la secesión de Cataluña consiguieron en total 72 legisladores, cuatro más de los necesarios para alcanzar la mayoría absoluta. La coalición Junts pel Sí --integrada por el partido del presidente regional saliente Artur Mas-- obtuvo el 39,3 por ciento de los votos, seguida por el partido de centroderecha Ciudadanos, con 17,9 por ciento. Las elecciones, transformadas en plebiscito, tuvieron una participación récord del 77 por ciento.

"Exactamente igual que nosotros como demócratas habríamos aceptado la derrota, ahora pedimos (...) que los otros acepten la victoria de Cataluña y la victoria del sí", celebró Mas ante unos 2 mil seguidores reunidos con banderas independentistas en una plaza del barrio gótico de Barcelona. Con una participación histórica del 77 por ciento, la coalición Junts pel Sí, integrada por el partido liberal de Mas (CDC), la progresista ERC y asociaciones civiles, obtuvo 62 de los 135 escaños de la cámara regional. En la cruzada independentista, a los legisladores de Junts pel Sí hay que sumar los 10 que obtuvo CUP, otro partido a favor de la separación de España. En conjunto, conseguirían 72 escaños, superando los 68 diputados correspondientes a la mayoría absoluta que se habían marcado para emprender un proceso de secesión. "Tenemos un mandato democrático (...) y esto nos da una enorme legitimidad para seguir adelante con este proyecto", sostuvo Mas. "Tenemos una mayoría más que suficiente para tirar adelante este proyecto", coincidió su aliado y líder de ERC, Oriol Junqueras.

Transformados en un plebiscito sobre la secesión, los comicios fueron considerados cruciales por todos los partidos y una gran parte de los 5,5 millones de electores. La relevancia de las elecciones legislativas quedó demostrado en la alta participación (77 por ciento), que superó por 20 puntos a la registrada en las legislativas de 2012.

Tras más de dos años pidiendo un referéndum de autodeterminación como los celebrados en Quebec o Escocia, sistemáticamente denegado por el gobierno conservador español de Mariano Rajoy, Mas apostó finalmente por convocar estas elecciones anticipadas y dotarlas de un carácter plebiscitario.

"Estoy emocionado y nervioso, hace mucho tiempo que se habla de cómo solucionar este tema y hoy al menos sabremos cuántos hay en cada lado", afirmó Toni Valls, arquitecto de 28 años, tras votar a Junts pel Sí en un barrio acomodado de Barcelona.

Por su parte, Jonatan Sánchez, de 32 años, pintor en una gran empresa de construcción, lo ve muy diferente: "Votaré que no", decía en Badalona, suburbio obrero de la capital. "Mi trabajo podría verse afectado, mi compañía está en Barcelona pero trabaja mucho en el resto de España y el extranjero", explica.

"Tengo el corazón dividido, en el fondo no quiero la independencia, no me convence el separatismo pero estoy harta de que no nos escuchen" en Madrid, afirma Conchi Machado, 61 años, trabajadora de un comedor escolar. "Por eso voto Junts pel si, para ver si por fin nos escuchan y se dan cuenta que aquí pasa algo".