29 oct 2015

TODOS ESPERAN QUE GANE MACRI

 BUITRES :EL MAGISTRADO TODAVIA NO RESOLVIO LA SITUACION DE LOS DENOMINADOS “ME TOO”

Griesa dejó en suspenso su resolución

Economía esperaba que el magistrado extendiera su medida cautelar llamada pari passu a un grupo de litigantes denominados “me too”, lo que elevaría el monto a pagarles a los buitres de 1700 a 8000 millones, pero aún no hay definición.
 Por Tomás Lukin

El universo buitre beneficiado por las decisiones del juez estadounidense Thomas Griesa se mantiene restringido a los demandantes originales encabezados por los fondos carroñeros NML, Aurelius, ACP y Blue Angel. El Ministerio de Economía esperaba que, durante la audiencia celebrada ayer en Nueva York, el magistrado extendiera su medida cautelar llamada “pari passu” a un grupo de litigantes denominados me too (“yo también”, en inglés). Sin embargo, la determinación judicial que elevaría el monto a pagar de 1700 a 8000 millones de dólares y fortalecería el poder buitre no llegó. La contundencia con la que había validado el avance del reclamo y la falta de receptividad a los argumentos de los abogados que representan al país hacía prever que el juez podía decidir desde el estrado. Eso no sucedió y la definición se conocerá en las próximas jornadas. A diferencia de otras resoluciones de la Corte del Distrito Sur de Manhattan, esta sentencia será apelable en segunda instancia.
Las órdenes pari passu mantienen bloqueado desde el año pasado el mecanismo de pago de los vencimientos de deuda con los acreedores que participaron de la reestructuración hasta que los buitres reciban el ciento por ciento de sus tenencias. La cuestionada medida cautelar del magistrado obliga al país a desembolsar 1700 millones de dólares (originalmente eran 1300 millones pero a la fecha se acumulan cerca de 400 millones en intereses punitorios). Los “me too” son parte del 7,6 por ciento que no ingresó al canje y que ahora buscan obtener del juez los mismos términos que los buitres encabezados por NML Capital de Paul Singer. Los potenciales beneficiarios de la decisión que todavía no llegó no son nuevos litigantes. De hecho, gran parte de los demandantes que ayer tuvieron su audiencia con Griesa son los buitres originales.
Al finalizar la audiencia de ayer el octogenario magistrado no tomó una decisión inmediatamente pero eso no significa que analice dar marcha atrás. En el equipo económico están convencidos que el juez validará la ampliación de sus órdenes originales como reclaman los buitres. La solicitud de los me too tuvo su primer round en una audiencia el 29 de mayo. Dos semanas después el juez declaró que Argentina había violado la cláusula pari passu, o tratamiento igualitario. El paso siguiente llegó ayer cuando el magistrado convocó a un encuentro para escuchar los argumentos y definir si les concede el mismo tratamiento que a los buitres. Poco receptivo a los argumentos del estudio Cleary, Gotlieb, Steen & Hamilton que defiende al país en la disputa, el magistrado se limitó a insistir que las partes deberían sentarse a dialogar a través de Daniel Pollack, el fallido negociador designado por el tribunal.
Desde el Palacio de Hacienda insisten con que el reclamo de los “me too” deja al descubierto que la orden original era “una trampa” ya que desembolsar el monto reclamado por los buitres no solucionaba el conflicto. Si se incluyen los nuevos buitres la cifra se cuadriplica y si se extiende ese tratamiento privilegiado a todos los acreedores que no participaron del canje el monto a pagar llega hasta 21 mil millones de dólares, prácticamente la totalidad de las reservas internacionales del Banco Central. Por eso, desde el equipo económico insisten que se debe alcanzar un acuerdo con la totalidad de los acreedores en condiciones “justas, equitativas, legales y sustentables”.
Cuando el tribunal confirme el pedido de los “me too” el reclamo ante la Corte de Apelaciones será impulsado por Argentina con entusiasmo, ya que la segunda instancia neoyorquina rechazó la visión de Griesa en las últimas tres causas que analizó. De todas formas, las posibilidades reales de que los jueces a cargo de la apelación reviertan la inminente ampliación de la orden pari passu original son escasas.

Los bancos se ponen amarillos

La expectativa en la city es que Macri se imponga en el ballottage y desmonte regulaciones sobre el sector bancario. Eso disparó otra vez las acciones en la Bolsa. También subieron fuerte las energéticas por una eventual suba de tarifas.
La esperanza de que un cambio de signo político en el gobierno deshaga el actual esquema de supervisión del sistema financiero volvió a apuntalar los precios de las acciones bancarias. Los papeles de las principales entidades financieras registraron subas de dos dígitos, impulsando al índice líder a una suba de 5,5 por ciento. Las promesas de un gobierno pro mercado prendieron en los inversores luego de que la elección del domingo pasado incrementara las posibilidades para que el macrismo las lleve a cabo. En el panel se destacaron además las acciones de firmas vinculadas con el sector energético ante la expectativa de un fuerte ajuste de tarifas. Los títulos de deuda pública también operaron en positivo, destacándose los cupones atados a la marcha de la economía con un incremento en el precio del 9 por ciento. En la plaza cambiaria el dólar se mantuvo en 9,55 pesos y la variante ilegal que se vende en las cuevas sumó cinco centavos hasta los 15,90 pesos.
Los bancos, grandes ganadores durante el kirchnerismo, podrían abultar aún más sus márgenes en caso de que las propias promesas del candidato opositor, Mauricio Macri, se lleven a cabo. El mercado da por hecho que si gana Cambiemos habrá una fuerte devaluación nominal del tipo de cambio, lo que, al igual que sucedió en enero de 2014, impulsaría un aumento extraordinario de ganancias por sus tenencias en activos dolarizados. El pago sin condicionamientos a los fondos buitre con el objetivo de destrabar un eventual financiamiento externo es otro factor que tienen en cuenta los inversores al apostar por el sector bancario, ya que éstos se beneficiarían al participar de ese proceso de endeudamiento vía comisiones.
Pero más allá de esas medidas que favorecerían los negocios de la banca, la vuelta a un esquema de menor regulación y supervisión sobre el sistema financiero es lo que más seduce a los especuladores. En los últimos años la banca registró resultados records, aun con una mayor supervisión. El último relevamiento difundido esta semana por el Banco Central detalla que los bancos privados obtuvieron el mes pasado una ganancia de 2659 millones de pesos, un 15,2 por ciento más con respecto a agosto de 2014. En los últimos doce meses esas entidades acumulan beneficios por un total de 27.009 millones.
En la Bolsa porteña las acciones del Banco Macro, cuyo dueño (Jorge Brito) acompaña al macrismo, lideraron las subas con un 13,3 por ciento, seguido por el Francés, con un alza de 11,1 por ciento, y Grupo Galicia, con el 10,6. También subieron los papeles de Aluar, un 9,8 por ciento. Esta tendencia también se registró en Wall Street, donde los ADRs del Francés sumaron un 14 por ciento y el Macro, un 13,5. En el mercado neoyorquino también se destacaron las subas de Edenor, con un 13 por ciento, e YPF con el 7,8 por ciento. Las subas en Wall Street se explican en parte también por la decisión de la Reserva Federal de mantener la tasa de interés rectora en cero, pero con la posibilidad de que la suba llegue antes de fin de este año. En cuanto a títulos públicos, entre los más negociados se destacó el Bonar 2024, con el 1,3 por ciento, seguido por el Bonar X, con el 1,2 por ciento. El Cupón PIB en pesos avanzó un 9 por ciento. El riesgo país medido por el banco JP Morgan retrocedió un 2,9 por ciento hasta los 506 puntos básicos.
En el mercado de cambios mayorista el Central pudo interrumpir su racha vendedora. Sin embargo, las reservas retrocedieron en 22 millones de dólares hasta los 27.030 millones. La demanda de ahorristas se mantiene en alza y septiembre se acerca al record de venta de dólares. Ayer se concretaron operaciones por el equivalente a 15,9 millones de dólares, lo que eleva a 659,7 millones lo adquirido en el mes. El máximo se alcanzó en julio y agosto y fue de 680 millones de dólares. El contado con liquidación se pactó con un baja en el costo del arbitraje de 50 centavos hasta los 13,74 pesos, mientras que el denominado dólar Bolsa subió 17 centavos a 13,81.