8 dic 2016

SIN REPRESION NO CIERRA

LA SOSPECHOSA MUERTE DE UN JOVEN PRESO EN JUJUY, SOBRINO DE UN DIRIGENTE LIGADO A MILAGRO SALA PRESA POLITICA DE MACRI

“La autopsia confirmó que no fue suicidio” Los peritos forenses indicaron que Nelson Cardozo murió por golpes y, según el abogado de la víctima, luego se intentó “simular su suicidio”. Fueron imputados el subdirector y siete agentes del Servicio Penitenciario de la provincia gobernada por Gerardo Morales.
Por: Ailín Bullentini
08 de diciembre de 2016
Pagina12 | El país


El penal de Gorriti, en Jujuy, donde anteayer fue asesinado Nelson Cardozo.
(Foto: Gentileza El Tribuno)

El sobrino de Alberto Cardozo, uno de los presos políticos vinculados a la Tupac Amaru, no se suicidó en la celda en la que estaba encerrado, como había informado el Servicio Penitenciario de Jujuy. Según confirmó la autopsia realizada ayer, el joven murió producto de golpes recibidos en el pecho y en la cabeza. Quienes lo asesinaron intentaron “simular su suicidio”, reconstruyó el abogado de la víctima. Por el hecho, fueron imputados el subdirector del Servicio Penitenciario local, Ramón Ruiz, y los siete oficiales penitenciarios que estaban a cargo del pabellón 3 del penal de Gorriti, donde sucedieron los hechos.

“La autopsia finalmente confirmó que no fue suicidio lo de Nelson (Cardozo), sino que lo suicidaron”, dijo Segundo Soria, quien defendió al joven mientras estuvo preso y que ahora permanece “atento al procedimiento” que el Poder Judicial y la policía jujeña realizan en torno a su muerte.

El informe oficial, realizado por el médico forense del Poder Judicial jujeño Guillermo Robles Ávalos, concluyó que Cardozo falleció producto de golpes recibidos “en el cuerpo y la cabeza”, detalló Soria. Y agregó más datos: “Los golpes que tiene en el cuello, que son marcas, fueron realizados post mortem, es decir que quisieron disimular el asesinato y hacerlo pasar como que se había ahorcado”.

La confirmación del análisis forense, encargado por el fiscal de Investigaciones Nº 6 de Jujuy, Gustavo Araya –el juez de Control es Isidoro Cruz–, “destierra por completo la versión sobre suicidio que quiso ser instalada de parte del Servicio Penitenciario”, opinó el abogado.

Tras recibir el informe, el fiscal ordenó el secuestro de documentación del penal y redireccionó su investigación hacia la figura del homicidio y “avanza para saber los motivos”, informaron desde su entorno. La línea apunta a una interna entre presos para “saldar deudas por el homicidio por el que estaba detenido” Cardozo, deslizaron las fuentes judiciales ante consultas de PáginaI12. Descartaron por el momento contar con elementos que confirmaran los rumores que circulaban ayer: que Cardozo había sido asesinado por negarse a denunciar a la dirigente de la Tupac Amaru Milagro Sala.

Araya imputó por incumplimiento de los deberes de funcionario público al subdirector del Servicio Penitenciario de Jujuy y a los siete oficiales que estaban a cargo del pabellón 3, en donde Cardozo fue hallado muerto. No descarta sumar luego la figura de encubrimiento, pero “por el momento no hay pruebas. Sí ha quedado claro que han sido completamente incompetentes y negligentes en sus funciones”, agregaron las fuentes judiciales. Ayer estuvieron detenidos hasta las 20, cuando el fiscal decidió liberarlos.

Fueron dos actitudes de los funcionarios penitenciarios las que cuestionó Araya. La primera fue la demora en darle aviso a la Justicia. El joven fue hallado muerto a media mañana –ayer se supo que falleció a las 8–, pero Ruiz recién advirtió al Poder Judicial a las 15 del martes. La otra es la certeza con la que comunicaron el suicidio. “A mí no me consta que sea un suicidio, hay que esperar a realizar la autopsia y determinar las verdaderas causas del fallecimiento de esta persona”, había informado el martes el fiscal en una conferencia de prensa. Su olfato no falló.

Nelson Cardozo tenía 21 años y desde enero pasado estaba preso condenado por homicidio calificado, delito que había confesado. En la mañana del martes fue hallado muerto en la celda que ocupaba. Tenía heridas visibles en su cuello. En pocas horas, el penal implosionó en un motín con el que los internos reclamaron mejoras en las condiciones de encierro y en los tratos a los familiares y amigos que acuden a visitarlos. Ayer sumaron sus denuncias un conjunto de mujeres detenidas en el penal de Alto Comedero, en donde permanece detenida Milagro Sala (ver aparte). El personal penitenciario de la UP Nº 1 reprimió la protesta y varios presos resultaron heridos. También atacó a los familiares que acudieron a la puerta del penal.

Nelson Cardozo era sobrino de Alberto “Beto” Cardozo, que integra junto a Sala el grupo de presos políticos en la provincia gobernada por Gerardo Morales. El hombre, referente de la agrupación Tekuré –integra junto a la Tupac la Red de Organizaciones Barriales– cumple prisión preventiva por intento de homicidio en el mismo penal en donde su sobrino fue asesinado y en el marco de la causa que se convirtió, anteayer, en la nueva acusación contra Sala. El juez Pablo Pullen Llermanos lo mandó a detener a mediados de este año por un hecho que Alberto Cardozo había denunciado, en 2007, cuando dos hombres lo atacaron a balazos. Uno de esos hombres, Jorge Paes, estuvo encerrado hasta hace algunos días: fue sobreseído tras implicar a Sala en los hechos. Pullen Llermanos la procesó anteayer como coautora del homicidio agravado por precio o promesa remuneratoria de Cardozo. En ese ir y venir, Cardozo denunció que él también recibió presiones para inculpar a Sala en diversos delitos a cambio de su libertad.